- Aún es difícil ser mujer y rural. Queda mucho por hacer para conseguir mitigar esa doble brecha de género y de territorio. Algunas marcaron nuestra vida y nos enseñaron que el camino era revelarse contra la sumisión y la incultura.
- .-Estudia para no ser tan bruta como yo y que nadie te diga lo que tienes que hacer...
- Porque fueron la base y el pilar de la familia y porque mi infancia son recuerdos de una mujer de negro y mandil de cuadros. ¡Feliz día de la mujer rural!
- Nadie sobrevive en un mundo sin cultivos, sin tierra y sin bosque. Ningún patrimonio debe ser preservado sin mirar antes a los cimientos del mundo; la cultura campesina, en gran parte sustentada por mujeres, las vigas invisibles pero maestras.
viernes, 14 de octubre de 2016
Día de la mujer rural
miércoles, 31 de agosto de 2016
UN VERANO PARA RECORDAR
Quienes me conocen saben lo que quiero a esta franja de tierra entre el Nalón y el Nora y entre el Bufarán y la Ponte Gallegos; a ésta y a las que la circundan, porque las fronteras sólo están en la mente de los mediocres y como decía Galeano, el tiempo y el alma no tienen fronteras; aunque las leyes se empeñen en marcar líneas en los mapas.
Hay un espacio geográfico, que me identifica con un paisaje, con unas costumbres y con mis gentes; las que me enseñaron que lo mejor que puedes llevar en tu equipaje para la vida, son tus raíces rurales, profundas y fuertes, los conocimientos aprendidos de los paisanos y paisanas que saben cuando se debe podar o cortar una vara de avellano; de quienes aprendí a mirar en cielo el tamaño de la luna, la forma o color de las nubes y la dirección de los vientos. En realidad supe como orientarme en los momentos difíciles y en las encrucijadas de mi vida gracias a la experiencia adquirida de quien todo lo sabe; mis gentes del campo. Por eso me duele que no se valore su patrimonio, que las piedras que un día fueron casas terminen cubiertas de musgo y derruidas, que sus elementos etnográficos se mueran, que las tradiciones se releguen al olvido o que la lengua de mis antepasados sea motivo de vergüenza o burla.
Hasta aquí la queja, el lamento y el pesimismo... hasta que una tarde bochornosa de agosto avisté una luz que me me condujo al optimismo.
Esta luz llegó de lejos, llegó de quien decide un verano, volver a reencontrarse con una tierra que recordaba con más árboles, con más tierras labradas, y con más campesinos de boina y abuelas de negro. Nunca el regreso es fácil; su tierra estaba esperándoles, para envolverles en este paisaje lleno de verdes, de amarillos tostados de los últimos rayos de sol, de azules al amanecer, de neblina densa que se acomoda sobre el Nalón, de cristalinas aguas donde mirarse y sentirse protagonistas del cuadro pintado en ellas; en los meandros del rio Nora cerca de San Pedro , en el molino de Quilo en el Picarín, en el puente de Miobra o en el de Andayon; en cada remanso y en cada arrullo de agua se buscan para integrarse junto al reflejo de las nubes amarillas y rosadas de ese atardecer de finales de verano. Y se dejaron abrazar por esta tierra que es generosa, es madre, es continente, es pequeño planeta y siempre recibe emocionada con un abrazo de roble y una caricia de orbayu a quien vuelve a encontrarse con ella o a buscarse en ella y encuentra los silencios reverentes de hace tantos años y los sonidos del agua, siempre presente; cascada, río , remanso, meandro, fuente, arroyo. Parafraseando a Llamazares; "distintas formas de oir el agua". Y me enseñaron que no queda más remedio que alejarse de lo que quieres para aprender a añorarlo, a quererlo y a valorarlo. Volverán a sus casas lejanas, a sus trabajos estresantes, a su vida de ciudad oscura y contaminada, pero llevaran en su retina todos los verdes de la senda a Covascura y todos los recuerdos de un verano de abrazos, reencuentros, y música de verbena.
AL LUGAR DONDE HAS SIDO FELIZ SI DEBIERAS TRATAR DE VOLVER ( Lo siento querido Joaquin)
lunes, 18 de julio de 2016
Miedos y sombras
Hace 20 años en un día en que el sol caía a plomo como hoy, en una playa parecida en un verano cualquiera, Carlos descubrió sus primeros miedos. Acababa de aprender a caminar y lloraba cada vez que giraba la cabeza y miraba al suelo. Descubrí que tente miedo a su propia sombra. Inventé para él una historia; le expliqué que esa silueta negra en la arena era un amigo que fabricaba el sol cada amanecer para que nunca estuviese solo. Que el milagro solo ocurría en días despejados y azules y que cada noche el dibujo negro se escondía en casa de la luna porque tenía miedo a la oscuridad. En este momento en otro verano y otra playa, una niña llora por lo mismo y me apetece contarle la historia mientras su padre intenta por todos los medios consolarla. Lo que nunca le conté a Carlos es que tuve que escribir el relato también para mí, porque sigo luchando cada día para vencer mis propios miedos y que alguna sombra me sigue amenazando pero ya no miro atrás.
miércoles, 29 de junio de 2016
EN LES REGUERES UNA NOCHE CASI FUIMOS EUROPA
Hacíamos bastante ruido. Risas, canciones y brindis. El porqué no hace falta. Porque la noche era agradable y la compañía también. Veinte personas en Asturias de noche, alborotan mucho cuando el ambiente es propicio.
A diez metros, una autocaravana con matrícula francesa encendía las luces y alguien se acercó a preguntar si molestábamos. La respuesta fue una sonrisa y un : Bonne nuit.
Los invitamos a unirse a nosotros. Aprendieron a escanciar y conocieron el cachopo. Eran de la Provenza francesa y hacían el Camino de Santiago primitivo. El se llamaba Pierre, ella no lo recuerdo. No sabían cuantos kilometros habían hecho ni cuantos faltaban. Ese era su noveno camino a Santiago. Los conocían todos; el inglés, el francés, el de la costa...Todos.
Nuestro fondo musical eran sonidos celtas. Se pararon a escuchar y recordaron la Bretaña francesa. Probaron la sidra y concluyeron que era parecida a la suya. Hablamos o gesticulamos que éramos muy similares.
La noche avanzaba y la sidra menguaba. Ella nos pidió cantar La Marsellesa con la mano en el corazón. Y cantamos.
.-Nuestro himno no tiene letra, le dijimos; y alguien decidió cantar en su lugar "Chalaneru". La fusión entre culturas se estaba fraguando.
De todo el grupo, solo yo sabía un poco de francés y le dije rememorando a Victor Manuel, aquella frase : "todo el francés que supe y sabré nunca fué culpa de ella.." ( A dónde iran los besos). Yo, lo mismo, pero con Moustaki. A las dos de la madrugada cantamos a dúo Le Meteque, "pour eviter le pourgatoire".
Esa noche los ingleses quisieron salir de la Unión Europea y en Les Regueres abrimos una vía diplomática con Francia, fusionando estilos.
No nos intercambiamos direcciones ni mails, ni números de móvil.
No sabemos si habrán llegado a la Plaza del Obradoiro o estarán en su casa de la Provenza recordando la noche de sidra y folk que vivieron en Les Regueres. Si alguien conoce a esta mujer de la foto, dígale que el mundo aquella madrugada no tuvo fronteras y que fué un placer.
https://www.youtube.com/watch?v=AYww9sGKwkw
(Le Meteque. George Moustaki)
domingo, 19 de junio de 2016
Raices y Cantos a Las Regueras. Coro de Las Regueras
Crecer descalzos pisando la hierba mojada sin ningún elemento artificial entre tus pies y el suelo hace que las raíces con tu tierra y con tus orígenes sean más profundas y sinceras.
Puedo dibujar la silueta de niebla sobre el Nalón y el Nora y el camino del peregrino desde la Ponte Gallegos hasta la de Larache y puedo adivinar cada tarde la línea recortada del Bufarán cuando se pone el sol en la frontera del Norte.
Conozco la historia; la triste de la guerra y de la emigración, la alegre de romerias al son de las gaitas de Cogollo, la de las xanes de las fuentes y los trasgos de los castañeos, la prohibida que no nombro, la de los hombres valientes que escoltaron al rey, la de los romanos, la del Camin Real, la del rey peregrino que nos dejo el camino al Apóstol, la de los nobles y los palacios, la de Gladila y San Pedro de Nora...
Ayer 19 de junio en el estreno de Cantos de Las Regueras, con letra de los componentes del Coro y música de Guillermo Martínez me di cuenta después del nudo en la garganta, del vello de punta y la respiración contenida con el corazón en un puño, donde está mi sitio, y quienes son los mios y emocionalmente me descalce de nuevo...las raíces las sentí mucho más fuertes.
No puede haber mayor demostración de amor a un pueblo que cantar y llorar a la vez y eso hicieron ayer los miembros del Coro de Las Regueras poniendo letra y música a una tierra tan necesitada de caricias y de mimo.
Gracias a Berta, Maribel, Jesús y Pepita por la poesia hecha con el corazón.
Enlace a la actuación: Pincha en el siguiente enlace
viernes, 3 de junio de 2016
ASIGNATURAS PENDIENTES
ESCUELA DE NIÑAS DE SANTULLANO. AÑOS DE LARGOS VERANOS
En aquella época de escuelas desconchadas, rancios profesores y mandilón de cuadros (luego llamado baby), al llegar junio solo había dos opciones: aprobar o suspender.
Luego en la adolescencia el mismo junio nos traía otros intereses más pasionales y rebeldes. Además de niebla, orbayu de San Juan y hierba húmeda, era la puerta y antesala de noches de verbena, quioscos de música, amigos, sidras y aún una infinita y preocupante inocencia pensando en si teníamos algo pendiente para septiembre y no podíamos pasar de curso.
En la madurez sigo soñando con demasiada frecuencia que tengo una asignatura pendiente y cuando voy a mirar la nota colgada en un listado de la pared, la niebla y el orbayu del dichoso junio no me permiten verla, me veo envuelta en una espesa nube y no consigo saber cual es el resultado.
Ahora en la supuesta sensatez, me doy cuenta que lo más maravilloso que te puede pasar en junio y en septiembre y en cualquier convocatoria, es tener siempre algo pendiente, algo que no concluiste porque no te dió la gana; eso significa que hay otro septiembre y otra oportunidad y otro momento para probar suerte y para estar mejor preparados.
¿Que te queda si apruebas todo? Con que ilusión empiezas los nuevos cursos que la vida te va imponiendo?
El aliciente de la existencia es tener siempre algo por lo que luchar y alguna barrera que superar para volver a examinarte de aquello que crees inalcanzable con la misma ilusión que tenía la mirada de la niña de trenzas de la izquierda.
Inconfesables asignaturas pendientes...que uno, a solas y en silencio tiene que ser capaz de evaluar y poner nota. Y así hasta el final...
Bienvenido junio.
martes, 31 de mayo de 2016
Donde habita el olvido.
"El silencio sepultará las casas"
(La lluvia amarilla, Julio Llamazares)
Es cierto que encuentro algún tipo de fascinación y atracción por las casas abandonadas . No sé qué extraño poder me lleva a pararme a mirar, a imaginar a deducir lo que pudo haber sido. A meditar donde habita el olvido; entre las ruinas. A veces sin techo, otras sin siquiera paredes; con las entrañas al descubierto.
Lo que fué un hogar; un lugar donde lloraron, amaron, se sentaron a la mesa, compartieron abrazos, engendraron nuevas vidas, proyectaron un futuro, es hoy una zona yerma; donde escuchas tu respiración, y el sonido de la naturaleza y el silencio se convierten en protagonistas. Te sientes como el explorador que encuentra un secreto, y contienes el aliento por si la musa te dicta las palabras para expresar el sentimiento que quieres y no sabes describir.
La naturaleza poco a poco va recuperando lo suyo, y vuelve a enraizar la hiedra en el espacio que antes ocupaban los dormitorios. Las flores desordenadas luchan por renacer cada primavera en el lugar que ocupaba el jardín; sin nadie que las riegue ni las mime;pero ahí siguen resistiéndose a morir, venciendo a cada invierno.
Nacer, aguantar, trabajar, malvivir y abandonar los territorios. Ese es el proceso.
Cuando no había pan para todos y la tierra no producía para sobrevivir, no hubo alternativa.
Sé que hubo vida, se que lloraron al marchar y al volver; y que en cada regreso cada se habia derrumbado un poco más y había nacido un arbusto nuevo.
En alguna piedra de las que siguen en pie habrá grabado algún nombre; las más oscuras son las que ahumaron las teas de las largas noches de frío y desasosiego pensando en la marcha a la gran ciudad o más allá del océano. No habrá sido fácil.
Algo quedará en el interior, algún recuerdo, algún retrato, algún retazo de sueños, suspiros y proyectos.
Esa casa un día abandonada por otra casa mejor y más tarde olvidada por una vida mejor.
Cuanta historia en esos muros, cuanto abandono, cuanta pena, cuantos olores, sensaciones, rastros sombrios, meláncolica belleza, adioses, inexorable paso del tiempo donde la vida se detuvo a veces de forma brusca otras poco a poco.
Afortunadamente en Las Regueras no hay ningún pueblo deshabitado pero sí muchas casas que producen esta sensación de ausencia y que morirán bajo el peso del tiempo y de las raícese en íntima comunión con la tierra.
No todos los pueblos tendrán la suerte de Ainielle y no habrá quien les escriba.
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