lunes, 25 de abril de 2016

ACTIVIDADES PREVIAS A LA III RUTA VAQUEROS DE ALZADA DE TORRESTIO. (PARTE I)







ACTIVIDADES PREVIAS A LA III RUTA VAQUEROS DE ALZADA DE TORRESIO. ITINERARIO CULTURAL VERDICIO-GRANDA DE LAS OVIES (GOZÓN)

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ITINERARIO CULTURAL VERDICIO – LA GRANDA DE LAS OVIES

 El día 16 de abril un grupo, de algo más de 20 personas guiados por el profesor y concejal de Cultura del Ayuntamiento de Gozón, Manuel Hernández Barrios, participaron en el itinerario cultural organizado por el Ayuntamiento de dicha localidad, el cual  discurrió por el antiguo camino real usado por los vaqueros de alzada de las brañas de invierno de Les Cabañes y La Cabrera.
Partimos  de Verdicio pasadas las 10 de la mañana, donde aún queda algún vestigio que testimonia de la marginación a la que eran sometidos los vaqueros, como es la puerta trasera de la Iglesia, y continuó a través de las brañas de Les Cabañes y La Cabrera, asentadas en un área de confluencia de las parroquias de Verdicio, Santolaya, Manzaneda y Vioño. En estas brañas los contrastes paisajísticos con las zonas bajas son muy marcados y las panorámicas espectaculares. También se analizaron elementos del patrimonio arquitectónico, como la capilla dedicada a Santa Rosa de Lima ( en ruinas) perteneciente a la Casa de La Puente, en Vioño, y etnográfico, tales como el puente Cebatón, hornos y llagares de interés.
Atravesamos  la parroquia de Cardo a lo largo del valle del río Bogalín, afluente del río Vioño, para llegar a la Granda de Las Ovies, antiguo monte comunal desamortizado en 1891 y adquirido por Aureliano Gutiérrez González, quien lo dividió en lotes para su venta entre los vecinos de los pueblos de la zona (Trasona, San Zabornín, Posadorio, Romadonga, La Cerezal, Cardo, Perdones y Bardasquera) imponiendo una serie de condiciones en el contrato de compraventa, como la prohibición de cerrar las parcelas o la restricción del número de cabezas de ganado para evitar el sobrepasto.
Estas medidas han dejado su impronta en el paisaje en un monte en abertal, con abundantes caminos y servidumbres de paso antes de que ENSIDESA interceptara el paso creando tensión entre los vecinos de la zona y la empresa siderúrgica.




sábado, 23 de abril de 2016

HIPOCRESIA Y DIA DE LIBRO

El "quijotismo" y la hipocresia  propios de este pais hace que hoy, 23 de abril día de San Jorge, aniversario ficticio de las muertes de Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso (ninguno de ellos murió realmente este día), las instituciones públicas, privadas, los ciudadanos en general se apuren a poner en sus redes sociales alusiones a esta conmemoración, cuando la realidad es que en España la lectura es un bien escaso, los libros un bien caro y las bibliotecas un recurso olvidado de forma permanente por quien debe garantizar por ley el acceso a la cultura.
¡Que fácil es sumarse a la moda y subirse al carro de la intelectualidad sólo una vez al año! El resto celebramos quien gana Gran Hermano Vip o comentamos los avatares del polígrafo de los viernes en un conocido programa del circo televisivo. 
Asomándonos a Las Regueras, concejo pequeño del centro de Asturias, del que puedo opinar con más conocimiento por las relaciones que me unen con el y que podría ser el ejemplo de lo que ocurre en el resto de Asturias; el día del libro no existe más que en la mente del bibliotecario o del maestro. Eso sí ,si hubiese actos importantes para conmemoralo estaría representada toda la comunidad, hasta la de vecinos. Igual es como dicen a veces, que la culpa es de quienes trabajamos en el mundo de la cultura que no somos capaces de difundir lo suficiente nuestro trabajo, que deberíamos esforzarnos más por llegar. Esto suele venir de quien no pisa un museo, una biblioteca ni otro espacio cultural desde que iba con el instituto a las cuevas de Tito Bustillo. 
Las instituciones olvidan el pilar más importante de la sociedad y mientras, les pasa por delante la oportunidad de demostrar que un país no será libre mientras en sus proyectos y en sus presupuestos no se dé a las actividades de fomento de la cultura, la importancia que se merecen.



¿Como sería D. Quijote si llegase de la Mancha a Las Regueras?
En lugar de una bacía de barbero en la cabeza, podría llevar la tapa de un microondas, en lugar de empanada de conejo albar comería cachopo, repollo relleno o cualquiera de las viandas más famosas del lugar, miraría desde su destartalado Seat Panda, con su Sancho Panza de copiloto los molinos eólicos de la Peña del Cuervo en el límite con Candamo  y diría:
 "Mire vuestra merced, respondió Sancho, que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que volteadas del viento hacen andar la piedra del molino. Bien parece, respondió Don Quijote, que no estás cursado en esto de las aventuras; ellos son gigantes, y si tienes miedo quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla ".
A este Quijote moderno se le habría secado el cerebro de las horas pasadas ante la pantalla de un ordenador jugando al Candy Crush y no leyendo novelas de caballerías.


domingo, 3 de abril de 2016

BRECHA VEGETAL. CAMPO-CIUDAD



La frontera física entre Oviedo y la zona rural, hacia el oeste, es el río Nora.
Desde siempre se dijo en la urbe, que la aldea quedaba a la espalda del monte Naranco. La expresión es bastante clara, ni de frente ni al lado, sino detrás. 
En la actualidad la brecha más importante entre el mundo rural y  el urbano no es ni digital ni salarial, podríamos definirla como "brecha vegetal"
¿Qu
A partir de los años 60 se inició un despoblamiento paulatino provocado por la oferta de puestos de trabajo en los servicios y en la industria.
En los 70 y 80 se  nos conminaba  a abandonar las aldeas con urgencia. Las tareas del campo se ofrecían a los estudiantes  como castigo a las malas notas o al mal comportamiento.  Nunca se nos enseñó a los que nacimos y nos criamos en los pueblos a diseñar o emprender   una forma de vida y un futuro a partir de la tierra sino todo lo contrario; a huir.  Años más tarde estamos volviendo  a vivir en el campo pero no del campo. 
Se abandonan explotaciones, se cierran comercios y se nos llenan los jardines de arados restaurados y de hórreos vacíos donde el interior es un espacio yermo y lóbrego donde ni hay "gavitos"  ni  nada para colgar en ellos; ni grano ni patatas  que guardar. Los corredores lucen tan impecables como tristes y condenados a no servir para lo que fueron creados,  colgar riestras de maíz y fabes a secar. 
 Queremos conservar este patrimonio etnográfico  por puro goce para nuestros sentidos, para librar nuestra conciencia de la culpabilidad  de dejar languidecer y agonizar el campo, por la necesidad  de rendir  un tributo a nuestros ancestros  y para que las futuras generaciones  no nos echen en cara no haberles dejado los testigos  de sus raíces, aunque vacíos de contenido; tan vacíos como los pueblos que heredarán, hermosos, pero sin su razón de ser; porque un pueblo sin cultivos ni ganados por muchas casas que tenga de estilo tradicional con corredores de castaño y fachadas de piedra;  terminará  convertido  en un museo etnográfico al aire libre para disfrute de turistas, en el parque temático de la vara de hierba o en el centro de interpretación del garabato.
Analicemos si estamos haciendo lo correcto comprando lechuga y cebollas en el centro comercial y pidiendo luego conservar las tradiciones cuando el tamaño de nuestra huerta es inversamente proporcional al carro de la compra. Entonemos un poco el mea culpa y luego ya ponemos los candiles, madreñes y demás antiguallas para rellenar la estantería del salón mientras la tierra produce gladiolos y petunias. 

Creo que  la ciudad  que tanto debe a ese territorio y a esas gentes que llenaron su despensa y su barriga en los años difíciles, tendrá que  mirar de frente y tratar de tú a esos espacios de las afueras, que esperan no quedar baldíos y que en estos tiempos de crisis de todo tipo, pueden  ser un recurso tan necesario como  eficaz, así como una  alternativa a la compra en los supermercados. De esta manera muchos campos abandonados y sin productividad que están, no a la espalda, sino al lado del último edificio de la última calle con aceras, pueden servir de ayuda (mutua) y de reconciliación de dos formas de vida que están condenadas a fusionarse y entenderse.
Si la aldea fue atraída e influenciada por la zona urbana,  ¿porque no ahora al revés?.




viernes, 25 de marzo de 2016

Llorando por Bruselas. Desde Las Regueras (Asturias)


En los años 60 más de dos millones de españoles emigraron a los paises de Europa Central, muchos de ellos a Bélgica, donde la mayoría entraron con permisos de turistas y permanecieron un tiempo como ilegales. Se quedaron trabajando en las minas de Charleroi, en las fábricas de Anderlecht, la hosteleria del centro de la capital, la construcción o el servicio doméstico.  
Superaron barreras de idiomas y costumbres, aprendieron francés, un poco de flamenco y se acostumbraron a los domingos de mercadillos , a la tortilla del Bar Turón, al tranvía de la Bourse, las Navidades en casas de españoles en el barrio de Midi y a los escaparates del barrio rojo cerca de la Gard du Nord, en la Rue d'Aerschot.
Compartieron con los italianos el veto de muchos bares de la Bruselas clasista que decían que hablaban muy alto y mucho y conocieron el barrio árabe de Molenbeek y a sus gentes; nunca se pudieron imaginar que aquella ciudad encantadora de Tin-Tin y chocolatinas, en la que se sintieron extraños pero nunca en peligro, se convirtiese en una ciudad sitiada por el miedo en marzo de 2016.
 Decían muchos de ellos que aquello era la libertad que no existía en España. 

Era el mundo democrático (extraña palabra en 1965 en España), de igualdad, el estado del bienestar que no existía en su país. 
Los inviernos eran fríos, grises y lluviosos; pero en aquel tranvía desde la Grand Place al trabajo, nunca sospecharon que en las calles en las que muchos de ellos estrenaron libertad y corbata, se pudieran vivir escenas de guerra como las del metro de Maalbeek o el aeropuerto de Zaventem, donde algunos vieron despegar y aterrizar el primer avión de su vida.
Algunos lloraron por Bélgica y por Bruxelles, desde Las Regueras (Asturias) y recordaron su casa de la Rue des Foulons y como cuando llegaron por primera vez, no veían nada conocido.


En el anuario número 9 de La Asociación Cultural La Piedriquina encontraréis un artículo-testimonio de un emigrante en Bruselas en los años 60.


https://www.facebook.com/events/202473080112380/


sábado, 19 de marzo de 2016

Día del Padre y un asturiano de Grao

No hace tantos años que el día de San José esta dedicado en España a la figura del padre.
El invento como en la mayoria de estos casos fue importado de EEUU donde se celebra en el mes de junio. Aquí surgió porque algunos padres le reclamaron a una maestra de Vallecas su derecho a recibir las típicas postales que recibían sus esposas para el Día de la Madre. Era 1948 y Manuela, que así se llamaba la maestra decidió que sus alumnas harían una tarjeta dedicada a los padres, el 19 de marzo día de San José; en aquellos momentos la religión iba ligada a la enseñanza. Se difundió entre otras escuelas y resultó un éxito. Años mas tarde, como no, un paisano de Grao fundador de Galerías Preciados, Pepin Fernández, llamó a la maestra y le pidió permiso para utilizar su " invento" para impulsar la producción de corbatas. Incluso le ofreció trabajo en su empresa. Manuela lo rechazó y a cambio de cederle su idea le pidió que sus alumnas al acabar el colegio pudiesen trabajar en su comercio. Así durante muchos años la mayoría de las empleadas de Galerías Preciados eran vallecanas. Cuando abrió en Oviedo este gran almacén la mayoría de dependientas eran de Grao. Aquí San José ya no fue el culpable.

jueves, 10 de marzo de 2016

MILITARES EN SU ESPACIO


    La relación del municipio de Las Regueras con la fábrica de armas de Trubia, fue algo natural por la cercanía. Durante los años que duró la escuela de aprendices era normal encontrar jóvenes con el uniforme reglamentario. Fué la primera escuela de formación profesional de España. 

Como su nombre indica fabricaba y lo sigue haciendo armamento, hoy en menor medida, debido al cierre de talleres con el consiguiente despido de trabajadores, lo que supone el abandono de un pueblo y un patrimonio militar, que en su día fué centro de importantes acontecimientos culturales en torno a la fábrica de municiones gruesas instalada en 1794  bajo la dirección del teniente coronel Ignacio Muñoz.

Los concejos de Grado, Oviedo, Las Regueras y todos los de los valles del Trubia se vieron beneficiados por esta instalación al ofrecer miles de puestos de trabajo. 
El resultado de la producción eran cañones y lo siguen siendo. Armas para la guerra o la defensa.
Hace unos años se movilizaron con mucha razón colectivos de todo tipo de ideología contra el despido de trabajadores y el cierre de parte de la factoría; aún hace pocos días el tripartito ovetense pidió su readmisión.
Los objetos que fabrican en Trubia sirven para que un colectivo de ciudadanos con uniforme defiendan en caso de necesidad, el ordenamiento constitucional. Parece que alguien no entiende bien la unión de piezas  en este juego de estrategia. 
Quienes se encargan de que el producto  de una fábrica de armas tenga una finalidad, son los ejércitos. Hasta aquí encaja todo. Luego es un poco más complicado....

   Un hasta hace poco eurodiputado, y ahora candidato a la presidencia de este país dice, que :
 "es vital que en una sociedad democrática; la democracia también tenga que ver con el ejército, se deberán reconocer los derechos fundamentales de los profesionales de las Fuerzas Armadas que tienen hoy en día restringidos en un 80%. 
Dice también que se sigue permitiendo que haya ciudadanos de nuestro país con uniforme que están privados de libertad y pueden ser arrestados sin pasar previamente por un juez. La democracia debe entrar en todas partes, también en los cuarteles. Las fuerzas armadas son ciudadanos con uniforme (otra vez)  y además deben ser un instrumento para el cambio, no sobra "nadie y, por supuesto, no sobran los profesionales de las Fuerzas Armadas". "(6/3/2015)EL DIARIO". 

Hasta hace poco este colectivo por llevar este uniforme, debía levantarse cada día unos minutos antes, meter una linterna en el bolso y agacharse a mirar los bajos de su coche. Muchos de ellos murieron en guerras que no eran las suyas y ni siquiera fueron devueltos a sus familias. 
No son más héroes que quienes apagan incendios, operan en un quirófano, o conducen trenes. Cada colectivo lleva un "look" distinto acorde con las "modas" que dicta la profesión que han elegido libremente en un país donde también con respeto y libertad los espacios deben ser compartidos y no compartimentados.


     Aqui cabemos todos o no cabe ni Dios ( Victor Manuel, cantante)

       Fotos: En Grullos, Candamo (Recreación histórica de la guerra         civil)










lunes, 7 de marzo de 2016

DIA DE LA MUJER. CARTA A UNA MUJER DEL AÑO 2048



Querida descendiente:

Te escribo desde Asturias ,al norte de un  país al sur de un continente.
 Cada 8 de marzo se celebra el Día de la Mujer (antes trabajadora), ahora a secas.
Como espero que  vivas en un mundo donde no habrá desigualdad por razón de género, te sonará muy raro que en este momento de la historia sigamos utilizando expresiones tales como: conciliación de la vida familiar, brecha salarial, empoderamiento de la mujer, violencia machista.

Tus antepasadas, mis abuelas y bisabuelas tampoco habían oído semejantes términos, pero conciliaban, como podían y sin saberlo.  Como procedían de la zona rural, esto significaba abandonar la tierra o el ganado un tiempo antes que sus padres o maridos para cocinar y tener la mesa puesta; madrugar un poco más que los hombres y asear a los hijos para ir al colegio, poder llevar a sus bebés al trabajo en un cesto y amamantarlos cuando era necesario ( ahora está de moda decir “ a demanda”).  También conciliaron cuando sus maridos fueron llamados a filas o a la emigración.
 Eran víctimas de violencia de muchos tipos (física, sexual, psicológica, económica), pero lo desconocían porque les habían aleccionado para obedecer a sus maridos o padres.

Después de años de lucha, a nuestra generación ( siglos XX y XXI) nos educaron para estudiar, ser independientes emocional y económicamente y nos contaron la historia de la liberación de la  mujer.  Quien la inventó se olvido de muchos detalles. 
Nos permitieron conciliar la vida laboral y familiar, pero sólo a nosotras ; nuestras parejas solían seguir preguntando: .-“ ¿Te paso la aspiradora?”, a lo que siempre contestábamos que el polvo y la suciedad siempre era compartido... 

Poco a poco fuimos ganando derechos laborales; eso sí siempre mermados a la hora de jubilarnos porque como habíamos pedido reducciones de jornada y excedencias, la cotización a la seguridad social (por cierto, ¿existe ahora? ) no fue la suficiente para tener una pensión de jubilación igual a la de los hombres. Claro ellos no habían pedido casi ningun día para llevar a los niños al médico o a las tutorías del colegio porque estaba  mal visto  en muchas empresas.

A veces nos hemos sentido frustradas porque no nos ha dado tiempo a estar en tantos sitios a la vez: trabajos, colegios, fútbol, ballet, aerobic, cafés con amigas, tiempo en pareja, tiempo para nosotras, pero lo que más impotencia nos produce es que lo más importante no lo hemos conseguido.  
Te escribo  desde 2018 y muchos hombres siguen matando a “sus” mujeres por la misma razón que en siglos pasados; porque creen que son suyas.

Si cuando leas esta carta sigue igual, no habrán servido de nada tantos 8 de marzo, tantas leyes incumplidas y tantas mujeres que se quedaron en el camino. 
Si en  en tu país se sigue celebrando el Día de la Mujer  en 2046,tu sociedad y tu universo, como el mío y el de tu tatarabuela habrá fracasado y deberás seguir luchando.
No sé si siguen existiendo princesas, pero seguro que tu no eres una de ellas. Que no te mientan.

                                               Un abrazo.
                                               Una mujer de 2019